Sábado, 17 Agosto 2019

Diploma de Honor

Entregada por el Congresista Michael Martínez

Gran Cinta de Oro y medalla de honor en el CDC

Otorgado por la empresa Peruana de Opinión Pública (POP)

cita medica

Miembro Asociado y Titular

logo-academia-peruana-cirugialogo-sociedad-peruana-cancerologalogo-sociedad-peruana-mastologia
logo-sociedad-peruana-oncologia-quirurgica
logo-sociedad-europea-medicos-oncologos

Reconocimientos

Testimonios

ver videos

Spot publicitario

banner-rossana-fernandez2

A+ R A-

Cáncer de Colon

cancer-colonEl cáncer colorrectal se origina en el sistema digestivo, al que también se le conoce como sistema gastrointestinal. El sistema digestivo procesa los alimentos para obtener energía, y la parte final absorbe líquido para formar residuos sólidos (excremento o heces fecales) que luego salen del cuerpo. Para entender el cáncer colorrectal, es útil tener algo de entendimiento sobre la estructura del sistema digestivo y cómo éste funciona.

El cáncer que se genera en estas diferentes áreas puede causar síntomas diferentes. Pero el cáncer de colon y el cáncer de recto comparten muchas cosas en común. En la mayoría de los casos, los cánceres colorrectales se desarrollan lentamente a través de muchos años. Actualmente se sabe que la mayoría de estos cánceres comienzan como un pólipo, una masa de tejido que comienza en el recubrimiento y crece hacia el centro del colon o el recto. Este tejido puede ser cáncer o puede que no sea así. Un tipo de pólipo conocido como un adenoma puede convertirse en cáncer. El extirpar tempranamente un pólipo puede evitar que se convierta en cáncer.

Más del 95% de los tumores cancerosos del colon y el recto son adenocarcinomas. Éstos son cánceres que se originan en las células que recubren la parte interna del colon y recto. Existen algunos otros tipos de tumores de colon y recto que ocurren con menos frecuencia.

Factores de Riesgo

Los investigadores han encontrado algunos factores de riesgo que puede que aumenten las probabilidades de desarrollar pólipos o cáncer colorrectal. Estas pueden ser:

- Edad: las probabilidades de desarrollar cáncer colorrectal aumentan a partir de los 50 años.

- Haber tenido pólipos o cáncer colorrectal antes: Algunos tipos de pólipos aumentan el riesgo de cáncer, especialmente si son grandes o si hay muchos de ellos.

- Haber tenido antecedentes de enfermedad intestinal: Las enfermedades inflamatorias intestinales, llamada colitis ulcerosa y enfermedad de Crohn aumentan el riesgo de cáncer de colon.

- Antecedentes familiares de cáncer colorrectal: Si tiene familiares cercanos (padre, madre, hermano(a) o hijo(a) que han padecido de este cáncer, usted corre mayor riesgo.

- Determinados síndromes en la familia: Un síndrome es un conjunto de síntomas. Los dos síndromes hereditarios más comunes asociados con los cánceres colorrectales son la poliposis familiar adenomatosa (familial adenomatous polyposis, FAP) y cáncer colorrectal hereditario no asociado con poliposis (hereditary non-polyposis colorectal cancer, HNPCC).

- Poliposis adenomatosa familiar (FAP): la poliposis adenomatosa familiar (FAP) es causada por un gen que una persona hereda de sus padres. Aproximadamente 1% de todos los cánceres colorrectales se debe a la poliposis adenomatosa familiar.

- Antecedentes étnicos o raciales: Algunos grupos raciales y étnicos como las personas de raza negra o las personas de Europa del este de ascendencia judía (Asquenazí), presentan un riesgo más alto de cáncer colorrectal. Entre los judíos Ashkenazi se han encontrado mutaciones que conducen a un riesgo aumentado de cáncer colorrectal.

- Factores de riesgo asociados con cosas que hace usted: Algunos factores relacionados con el estilo de vida han sido asociados con el cáncer colorrectal. De hecho, la relación que hay entre la alimentación, el peso y el ejercicio con el riesgo de cáncer colorrectal es una de las más fuertes para cualquiera de los tipos de cáncer.

- Ciertos tipos de alimentos: Una alimentación alta en carnes rojas así como carnes procesadas pueden incrementar el riesgo de cáncer colorrectal. Las carnes cocinadas a temperaturas muy altas (fritas, asadas o a la parrilla) pueden liberar químicos que podrían aumentar el riesgo de cáncer. Una alimentación con un alto consumo de vegetales, verduras, frutas y granos integrales ha sido asociada con un menor riesgo de cáncer colorrectal, pero los suplementos de fibra no parecen ayudar a reducir este riesgo.

- Falta de ejercicio: Hacer más ejercicio puede que ayude a reducir su riesgo.

- Tener sobrepeso: Tener mucho sobrepeso (o estar obeso) aumenta el riesgo de que una persona desarrolle cáncer colorrectal y muera a causa de esta enfermedad.

- Fumar: La mayoría de las personas saben que fumar causa cáncer de pulmón, pero los fumadores de mucho tiempo son más propensos a morir de cáncer colorrectal que los no fumadores. Además, fumar aumenta el riesgo de muchos otros cánceres.

- Consumo de alcohol: El consumo excesivo de alcohol ha sido asociado con el cáncer colorrectal.

- Diabetes tipo 2: Las personas con diabetes tipo 2 tienen una probabilidad aumentada de tener cáncer colorrectal. Éstas también tienden a tener un peor pronóstico.

Síntomas

Si tiene cualquiera de los siguientes síntomas y signos debe consultar con su médico:


- Algún cambio en los hábitos de evacuación como diarrea, estreñimiento o reducción del diámetro de las heces fecales (excremento) por varios días.
- Sensación de tener que defecar que no desaparece después de hacerlo
- Sangrado rectal, sangre en las heces fecales o de un color oscuro (a pesar de que a menudo, el excremento luzca normal).
- Retorcijones o dolor de estómago constante.
- Debilidad y cansancio.
- Pérdida de peso que usted no esperaba.

Con más frecuencia, la mayoría de estos síntomas son por causa distinta al cáncer colorrectal. No obstante, si tiene cualquiera de estos problemas, es importante que consulte con su médico de inmediato para que se pueda determinar la causa y recibir tratamiento de ser necesario.
Detección.

Las pruebas también pueden ser útiles para encontrar temprano el cáncer colorrectal, cuando es más pequeño y hay más probabilidad de curarlo. Las personas que no tienen factores de riesgo conocidos (que no sea la edad) deben comenzar las pruebas de detección a los 50 años de edad. Sin embargo, las personas que tengan antecedentes familiares u otros factores de riesgo de pólipos o cáncer colorrectal (como la enfermedad inflamatoria intestinal) deben hablar con sus médicos sobre la necesidad de comenzar las pruebas a una edad más temprana o hacerse las pruebas con más frecuencia.

Las pruebas usadas para la detección de pólipos y cáncer colorrectal:

- Antecedentes médicos y examen físico: Su médico le hará preguntas sobre su salud, hablará con usted sobre su historial familiar y también le someterá a un examen de revisión física completo.

- Análisis de sangre: Las personas con cáncer colorrectal a menudo tienen un bajo recuento de glóbulos rojos (anemia) debido al sangrado del tumor. Pudiera ser que además los análisis de sangre verifiquen su función hepática debido a que el cáncer colorrectal puede propagarse hacia el hígado.

- Biopsia y pruebas de laboratorio de las muestras: En una biopsia, el médico extrae un pedazo de tejido con una herramienta especial que se pasa a través del endoscopio. Esto se hace durante una colonoscopia. Se realizará una biopsia en cualquier parte del colon o recto que no luzca normal. El tejido se envía al laboratorio para examinarlo con un microscopio y determinar si hay cáncer presente. Aunque otras pruebas pueden sugerir la presencia de cáncer colorrectal, sólo mediante una biopsia se podrá asegurarlo.

- Tomografía computarizada: Una tomografía computarizada usa rayos X para tomar muchas fotografías del cuerpo y luego combinarlas en una computadora para producir una imagen transversal detallada. A menudo este estudio puede mostrar si el cáncer se ha propagado al hígado, los pulmones u otros órganos. Las tomografías requieren más tiempo que los rayos X convencionales.

- Ecografía: Esta prueba (también conocida como ultrasonido o sonografía) utiliza ondas sonoras para producir una imagen del interior del cuerpo.

- Imágenes por resonancia magnética: Al igual que la tomografía computarizada, las imágenes por resonancia magnética muestran una imagen transversal del cuerpo.
- Radiografía de tórax: Esta prueba se puede hacer para determinar si el cáncer colorrectal se ha propagado a los pulmones.

- Tomografía por emisión de positrones: En esta prueba se inyecta un tipo de azúcar radioactivo en su vena. Por un periodo de tiempo, el azúcar pasa por el cuerpo y es absorbida por las células cancerosas. Luego, se le pide colocarse en la máquina de tomografía por emisión de positrones donde una cámara especial puede detectar la radiactividad.

- Angiografía: Esta prueba consiste de un procedimiento radiológico para examinar los vasos sanguíneos. Para esta prueba, se introduce una cánula (tubo llamado catéter) delgada en un vaso sanguíneo, la cual se manipula hasta que llega al área que va a ser estudiada (la piel se adormece antes de colocar el tubo). Luego se inyecta un tinte a través del catéter y se toman las fotografías. Una vez terminadas las imágenes, se retira el catéter. Los cirujanos usan algunas veces esta prueba para localizar los vasos sanguíneos cercanos al cáncer que se ha propagado al hígado. Esta información puede ayudar a los cirujanos a decidir si un cáncer se puede extirpar y, de ser así, puede ayudar a planificar la operación.

- Sigmoidoscopia flexible: Un sigmoidoscopio es un tubo delgado y flexible, del grueso de un dedo con una fuente de luz. Este tubo se coloca en la parte inferior del colon a través del recto, lo cual permite al médico observar el interior del recto y parte del colon, y determinar la posible presencia de un cáncer o de pólipos. Si se encuentra un pólipo pequeño, es posible que el médico lo extirpe durante esta prueba

- Colonoscopia: Un colonoscopio es una versión más larga del sigmoidoscopio y se usa de la misma manera, pero permite al médico ver el colon en su totalidad. Si se detecta un pólipo, el médico podría extirparlo. Si el médico ve algo que no luce normal, se puede hacer una biopsia. Una biopsia consiste en la extracción de un pequeño fragmento de tejido a través del colonoscopio. El tejido extraído se envía al laboratorio para determinar la presencia de células cancerosas.

El Centro Detector del Cáncer recomienda las pruebas de detección tempranas en personas con riesgo aumentado de cáncer colorrectal. Estas recomendaciones difieren de aquellas para personas con riesgo promedio. Para más información, consulte con su médico.

Tipos de cáncer