Sábado, 17 Agosto 2019

Diploma de Honor

Entregada por el Congresista Michael Martínez

Gran Cinta de Oro y medalla de honor en el CDC

Otorgado por la empresa Peruana de Opinión Pública (POP)

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Cáncer de Tiroides

tiroidesEl cáncer de tiroides es un cáncer que se origina en la glándula tiroides. En la glándula tiroides se pueden originar muchos tipos de tumores. La mayoría de ellos son benignos (no cancerosos), pero otros son malignos (cancerosos), es decir, se pueden propagar a los tejidos cercanos y a otras partes del cuerpo.

Nódulos y agrandamientos tiroideos benignos
Los cambios en el tamaño y la forma de la tiroides a menudo se pueden palpar o incluso ver por los pacientes o sus médicos.
El término médico para una glándula tiroides anormalmente agrandada es bocio. Algunos bocios son difusos, es decir que toda la glándula está agrandada. Otros bocios son nodulares, lo que significa que la glándula está agrandada y tiene una o más protuberancias. Existen muchas razones por las que la glándula tiroides pudiera estar más grande de lo usual, y en la mayoría de los casos esto no es cáncer. Los bocios difusos y nodulares usualmente son causados por un desequilibrio en ciertas hormonas. Por ejemplo, cuando no se obtiene suficiente yodo en la dieta pueden ocurrir cambios en los niveles hormonales y causar un bocio.
A las masas o protuberancias en la glándula tiroides se les llama nódulos tiroideos. La mayoría de los nódulos tiroideos son benignos, pero alrededor de uno de 20 es canceroso. Algunas veces estos nódulos producen demasiada hormona tiroidea, lo que causa hipertiroidismo.
Las personas pueden presentar nódulos tiroideos a cualquier edad, pero éstos se presentan con más frecuencia en adultos de mayor edad. Menos de uno de 10 adultos tienen nódulos tiroideos que pueden ser palpados por un médico. Sin embargo, cuando se observa la tiroides con una ecografía, hasta a la mitad de todas las personas se les encuentran nódulos que son muy pequeños como para ser palpados.
La mayoría de los nódulos son quistes llenos de líquido o de hormona tiroidea almacenada llamada coloide.
Los nódulos sólidos tienen poco líquido o coloide. Estos nódulos tienen más probabilidad de ser cancerosos que los nódulos llenos de líquido. Aun así, la mayoría de nódulos sólidos no son cáncer. Algunos nódulos sólidos, como los adenomas y los nódulos hiperplásicos, tienen demasiadas células, pero estas células no son cancerosas.
Los nódulos tiroideos que son benignos algunas veces no necesitan tratamiento siempre y cuando no crezcan o causen síntomas. Puede que otros requieran alguna forma de tratamiento.


Tumores tiroideos malignos (cancerosos)
Los dos tipos de cáncer de tiroides más comunes son el carcinoma papilar y el carcinoma folicular. El carcinoma de células de Hürthle es un subtipo de carcinoma folicular. Todos estos tipos son tumores diferenciados.
Otros tipos de cáncer de tiroides, tal como el carcinoma medular, el carcinoma anaplásico y el linfoma tiroideo, ocurren con menos frecuencia.


Cánceres tiroideos diferenciados
Los cánceres tiroideos diferenciados se originan de las células foliculares tiroideas. En estos cánceres, las células se parecen mucho al tejido normal de la tiroides cuando se observa en un microscopio.


Carcinoma papilar: aproximadamente ocho de cada 10 cánceres de tiroides son carcinomas papilares (conocidos también como cánceres papilares o adenocarcinomas papilares). Los carcinomas papilares típicamente crecen muy lentamente. Por lo general ocurren solamente en un lóbulo de la glándula tiroides, pero algunas veces se presentan en ambos lóbulos. A pesar de que crecen lentamente, los carcinomas papilares a menudo se propagan a los ganglios linfáticos en el cuello. Sin embargo, en la mayoría de los casos, estos cánceres pueden ser tratados con buenos resultados y en muy pocos casos resultan fatales.


Carcinoma folicular: el carcinoma folicular es el segundo tipo más común de cáncer de tiroides. Algunas veces también se le llama cáncer folicular o adenocarcinoma folicular. El cáncer folicular es mucho menos común que el cáncer papilar de tiroides, representando alrededor de uno de cada 10 cánceres de tiroides. Éste es más común en los países donde las personas no reciben suficiente yodo en la alimentación.


Se cree que el carcinoma de células de Hürthle, también conocido como carcinoma de células oxífilas, es en realidad una clase de carcinoma folicular. Conforma aproximadamente 3% de los casos de cáncer de tiroides. Puede que el pronóstico no sea tan favorable como para el carcinoma folicular típico debido a que este tipo es más difícil encontrar y tratar. Esto se debe a que es menos probable que absorba el yodo radioactivo, el cual se usa tanto para el tratamiento como para determinar si hay propagación de cáncer de tiroides diferenciado.


Otros tipos de cáncer de tiroides


Carcinoma medular tiroideo: el carcinoma medular de tiroides (medullary thyroid carcinoma, MTC) representa aproximadamente un 4% de los cánceres de tiroides. Se origina de células C de la glándula tiroides. Existen dos tipos de carcinoma medular de tiroides:

  • El carcinoma medular de tiroides esporádico, el cual ocurre en alrededor de ocho de cada 10 casos, no se hereda, es decir, no se presenta en familias. Éste ocurre principalmente en adultos de edad avanzada y afecta sólo un lóbulo tiroideo.
  • El carcinoma medular de tiroides familiar se hereda y puede presentarse en cada generación de una familia. A menudo, estos cánceres se desarrollan durante la niñez o en la adultez temprana y se puede propagar temprano. Los pacientes usualmente tienen cáncer en varias áreas de ambos lóbulos.

Carcinoma anaplásico: el carcinoma anaplásico (también llamado carcinoma indiferenciado) es una forma poco común de cáncer de tiroides, representando alrededor de 2% de todos los cánceres de tiroides. Se cree que algunas veces se origina del cáncer papilar o folicular que ya está presente. A este cáncer se le llama “indiferenciado” debido a que las células cancerosas no se parecen mucho a las células normales de la tiroides cuando son observadas con el microscopio. Éste es un cáncer agresivo que invade rápidamente el cuello, se propaga a menudo a otras partes del cuerpo y es muy difícil de tratar.


Linfoma tiroideo: el linfoma se presenta en muy pocas ocasiones en la glándula tiroides. Los linfomas son cánceres que se original de los linfocitos, el tipo principal de células del sistema inmunitario. La mayoría de los linfocitos se encuentran en los ganglios linfáticos, los cuales son grupos de células inmunitarias del tamaño de un guisante esparcidos por el cuerpo (incluyendo la glándula tiroides).


Sarcoma de tiroides: estos cánceres poco comunes se originan en las células de apoyo de la tiroides. A menudo, estos cánceres son agresivos y difíciles de tratar.

Tipos de cáncer